jueves, 31 de marzo de 2011

El crecimiento en América Latina


Como parte del trabajo de investigación del Center for Global Development, sale a la luz el libro Los desafíos del crecimiento en América Latina (Fondo de Cultura Económica, 2009), el cual es un trabajo colectivo compilado por Liliana Rojas-Suárez, investigadora principal del citado centro de investigación con sede en Washington.

El primer capítulo es el marco metodológico por el cual se basaron los trabajos que analizan los resultados económicos de Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú y México. Los criterios torales por los cuales se hace el diagnóstico son los siguientes: 1) Las garantías de los derechos de propiedad; 2) Suficiente igualdad de oportunidades para amplios segmentos de la sociedad; 3) Suficiente competencia económica y política para evitar el apoderamiento del Estado por parte de las élites de distintos tipos; 4) Las frecuentes crisis económicas y financieras que padeció América Latina; y 5) Dado el reciente descontento con los resultados de las reformas y la desilusión generada, la creciente necesidad de distribuir ampliamente los beneficios del crecimiento entre la población.

En el caso de Brasil, Armando Castelar Pinheiro, Regis Bonelli y Samuel de Abreu Pessoa; concluyen que las garantías a los derechos de propiedad no son salvaguardadas adecuadamente por parte del Estado. A pesar de las reformas educativas y fiscal, donde se han beneficiado a amplios segmentos de la población; se juzga que no se ha avanzado adecuadamente en las reformas económicas necesarias.

Mientras tanto, Colombia, ha logrado superar las décadas perdidas de los ochenta y noventa, aplicando medidas de liberación comercial, financiera y laboral, así como la institucionalización de un banco central autónomo y la reforma al régimen de pensiones. Para Roberto Steiner, Irene Calvijo y Natalia Salazar, los autores del capítulo colombiano; la constitución colombiana de 1991 “consagró el concepto de un estado social de derecho, orientado a garantizar no sólo los llamados derechos de primera generación, sino los derechos de segunda generación (el acceso a ciertos servicios, que demanda una acción positiva del Estado). Debido a lo anterior, el Tribunal Constitucional de Colombia, ha desarrollado el principio de conexidad, “según el cual a muchos derechos que la constitución no considera fundamentales se les debe tratar como tales.

Lo anterior ha provocado una gran carga de trabajo para el Tribunal Constitucional, lo cual se considera por parte de los autores como una cuestión negativa, que no deja dar resolución a cuestiones igual de urgentes que tienen que ver con el desarrollo económico.

El capítulo dedicado a México, firmado por Gerardo Esquivel y Fausto Hernández Trillo, se glosan las diferentes medidas de liberalización de la economía, emprendidas desde el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado, y se llega a la conclusión de que tales políticas no fueron debidamente aplicadas, y por lo tanto, no han tenido el efecto deseado por parte de sus impulsores, y sobre todo por parte de la población. Sin embargo, a pesar de la decepción provocada, no tienen empacho en propugnar por la profundización de las reformas económicas, como lo es la flexibilización laboral y una reforma fiscal profunda, las cuales permitan un mayor dinamismo de la economía.

En general, el libro Los desafíos del crecimiento en América Latina, sirve muy bien para conocer los diferentes niveles de aplicación de las medidas llamadas neoliberales en Latinoamérica. Por otro lado, nos sirve para saber que toda la intención es continuar con las políticas económicas, las cuales, en muchos casos muestran signos de poca fiabilidad y exigüos resultados en la economía nacional.

martes, 22 de febrero de 2011

Bullet ways 1.0

Impostergable la idea
de dormir agazapado dentro
de un charco de sangre;
abriendo los ojos, demenciales,
rutilantes, sin lágrimas;
mientras te repites a tí mismo:
"Todo se ha visto",
pero mañana lo inédito,
campea por los titulares.

domingo, 13 de febrero de 2011

El día en que San Valentín se auflechó

El amor es la más exquisita de las locuras, la más benéfica, la más poderosa razón para construir, la más auténtica de las subjetividades humanas, el dolor más dulce para los que mueren de amor.

lunes, 7 de febrero de 2011

Constitución Muerta

Año tras año, las mismas palabras se dejan escuchar en los discursos ceremoniosos de los jefes políticos en turno. Año tras año, la legitimación de la autoridad que tales personajes representan, viene erosionándose de calidad; en tanto que la cantidad de políticos y detentadores de la política cada día aumenta, con la progenie de los colmilludos partidócratos (entes de la partidocracia), quienes heredan una plaza en la carrera política, para que sigan logrando establecer un patrimonio económico, y obvio, de poder.

En tanto, el marco constitucional sigue violentándose día a día, excesiva e impunemente; paradojas de los tiempos del cinismo faccioso, en diferentes registros de voz se puede escuchar la misma expresión, el mismo protagonismo sin continente ni contenido; buscadores de la constitución perdida en algún punto de nuestras vidas.

Un día nos despertamos y algo apestaba a descompuesto, algo se está pudriendo a fuego lento. Cuando los poderes se juntan (5 de febrero de 2011, El Universal), todos los ahí reunidos se sienten soñados, con el discurso engalanado para el registro de un diario de debates que nunca será. El ridículo debate, obvio, es de sordos, y cada quien se mete el pie, claro, en el discurso. Los poderes confluyen y se miran el rostro, dicen que son necesarios los acuerdos, el gran pacto, “la consolidación de cambios legales que beneficien a los mexicanos”. Mientras tanto, algún personaje de Helguera o El Fisgón, se hace ovillo en su cobija pensando en la temible idea, en la empírica evidencia, de que cuando los políticos dicen eso, algo malo ocurrirá.

Sin embargo, para Juan Silva Meza, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia, debemos emular a los mexicanos de 1917, quienes respondieron al conflicto armado con una nueva constitución, nuevas leyes e instituciones. Lección de historia que deja un oscuro abismo, entre la letra bellamente encajada en el papel, con florituras lingüísticas y bellos anhelos de justicia; empero, la realidad fue distinta, la fecha de cumplimiento real, de acatamiento razonable del precepto constitucional tardó mucho tiempo en fraguarse en la ontología nacional.

También el acto conmemorativo fue escenario para una declaración fruto de una gran lectura de la realidad virtual mexicana. Para el senador Manlio Fabio Beltrones, se debe ejercitar la capacidad (de los tres poderes reunidos), la cual todos los mexicanos esperamos sentados, para “modernizar las instituciones nacionales y crear las que hagan falta”.

Pero al mismo tiempo advierte de los falsos profetas que rondan mesas de diálogo (monólogo), donde toda la razón, la neta planetaria sobre las drogas, se circunscribe a llamarle a Janet Napolitano con la voz entrecortada, transpirando con olor a Help-me-in-Juárez. Beltrones, condena al ostracismo a aquellos “quienes usan la retórica de la intransigencia para justificar el inmovilismo”. Mediocridad eres el nombre de los dardos envenenados, los cuales, por omisión o por olvido, golpean a toda la patria.

Lo dicho, algo huele mal, ha de ser el Estado caduco del cual habla Beltrones, estado al cual se resiste a pensarse, a ubicarse. En cambio, el discurso presidencial sigue valiente, echado para adelante, con la mueca del héroe trágico que se sabe condenado por la historia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Vespertinos 1.0

Bañados de cielo, una buena tarde;
nuestros algodones de azúcar apenas se tocaban,
las bolutas de glucosa se desmotaban del globo rosa,
desgajadas por los dedos pegajosos,
rumiantes de dulces moradas.

El subeybaja formaba una corbata de pingüino,
sus ángulos y el vaivén del rechinido de su engranaje,
le ponían el bit a lo que decía con gravedad amante.

El rehilete gigante de la plaza patria,
los berrinches de las camionetas nalgonas;
no enturbiaron la felicidad dolorida,
yacente, entre tu/mis manos,
aferrada a la banca donde-el-amor-no-tiene-horario.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Día cuatro y cinco

Amor mío de tierra lejana / por vos duele todo el corazón... en vergel y tras cortina, / mi desconocida, amada compañera mía.

Umberto Eco, Baudolino

viernes, 3 de diciembre de 2010

Día Tres

te veo de lejos, admiro,
tus manos entre tu cara,
el cabello entre las palmas de tus manos;
te veo por la ventana,
a veces empañada por las interferencias,
de las atmósferas que nos separan.

te veo en la diferencia horaria,
te veo con el frío soleado,
te veo varias veces al día
mientras leo los diarios.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Día Dos

No te vayas, te necesito
con todo el cuerpo, con el abecedario,
con las horas, con el polvo de la carretera.

No te vayas que no quiero despedirme
ni empiezo a prescindir de tu presencia
ni mi soledad convive con el vacío
de las noches, y el nihilismo que tú llenas.

Ahora todo pareciera
hecho de pequeñas manchas,
dibujos borrosos, que contornan tu cara;
mas, siguen los sonidos y silencios,
las risas y miradas, dominando mi memoria.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La batalla de Victoria, Tamaulipas

Ahora que se pondrá de moda la resistencia armada de particulares, los periodistas del star system hacen eco de lo que desde hace meses sabíamos. La campaña emprendida contra el crimen organizado ha sido mal planeada, instrumentada y comunicada; por parte del gobierno federal. Desde el secuestro y muerte de los Le Baron en Chihuahua, hemos podido ser testigos de la aberración y poca acción de las autoridades federales y locales. Los ciudadanos estamos solos, la gobernabilidad es una entelequia feliz, con la que se masturban algunos académicos y los funcionarios de la administración calderonista.

La muerte de Don Alejo, un septuagenario que defendió su rancho en las inmediaciones de Ciudad Victoria, es un alarmante indicador que Calderón fracasó, y que el replanteamiento debe ser radical.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Día de fiesta

Lluveante, menesteroso de encapsularme en el brutal manicomio, hilvano en la modorra propia de la merienda, el eco imaginario del tumultuoso barullo. Las once de la noche se puede leer en la pantalla electroplástica; sigiloso, me escabullo para que Irma no repare en mi. Rehago el plan encendiendo el automóvil, la radio, un cigarrillo, el cual me cubre de un manto neblinoso.

Estaciono el coche a varias cuadras del antro, cavilo con chiflidos los ritmos tan próximos, la catarsis después de la quinta cerveza, los sudores afrodisíacos del gentío. Las luces de la mampostería apagadas, el portón donde tantas veces me sostenía etiquetado con la señal de clausura.

¿A dónde ir con tantas horas por venir?